Ahmed Pérez: Olas, mundo, cultura y ecología


Ahmed Pérez surfista venezolano. Puerto Rico. Foto: Jeremy Koresky


Atraído por el mundo, sus gentes y las olas…de vida sencilla, artista, escritor, fotógrafo, hombre de mar, activista ecológico, free surfista profesional, bohemio, vegetariano, padre y profundamente agradecido por la vida que lleva.

Ahmed Pérez Gandica creció en un pueblo de Catia La Mar, conocido como Playa Grande en el estado Vargas, proveniente de una familia de padres ligados a la bohemia de las artes, desde su niñez encontró su refugio personal en el océano “Sin pretender huir de nada, pasaba horas diariamente desarrollándome en un entorno natural y fui creando  una relación intima y recíproca con el mar y sus olas”.
Este individuo inició su camino en el mundo del surf luego de ver por primera vez a una persona recorrer una ola “En el Club Marina Grande mientras me divertía en el mar vi por primera vez a alguien surfeando y honestamente, aunque parezca un tanto cursi, quedé un poco tocado y supe que eso era lo que yo quería hacer”.
Tras descubrir su pasión por el surf Ahmed invirtió tiempo y energía en la práctica del deporte lo que generó que su avance en la disciplina fuese rápido “Me aventuré en las competencias de  surfing y me empezó a ir bien, comencé a ganar”, pronto estaría haciendo las competencias nacionales de la mano del equipo del estado Vargas empezando así su carrera amateur como capitán de la selección venezolana en los eventos internacionales.

Luego de 10 años en el equipo nacional venezolano decide aventurarse a crear su carrera como surfista profesional internacional “Creé un portafolios multimedia de mis resultados y me fui a California a tocar puertas. Luego de algún tiempo y de muchas dificultades, conseguí que la marca Ocean Pacific (OP) me abriera las puertas como el único embajador latino”.
 
Con un contrato profesional se planteó realizar el Circuito Profesional de Surf Latinoamericano. Luego de dar el salto profesional y de mantenerse en el tope del circuito de la Asociación Latinoamericana de Surf (ALAS) por muchos años, recorriendo Argentina, Chile, Perú, Ecuador, Brasil, República Dominicana, Puerto Rico, Barbados, Trinidad y Tobago, Panamá, Colombia, El Salvador, Nicaragua y México …entre otros. 

Pero con un espíritu sensible por la naturaleza y el entorno, buscador incansable de vida y una atracción por las artes, llegó un punto en el que perdió el significado por el cual surfeaba en el tour profesional ‘’Me encontré saturado por un entorno un tanto superficial y sentí la necesidad de hacer una parada en mi vida y en el tour. De pronto el sueño de chico se volvió rutina, y cada año me encontraba en los mismos países, con la misma gente, las mismas playas, los mismos hoteles …era como si nada cambiara pero yo estaba cambiando’’.


Despertar personal y profesional 

Encontrándose en el inicio de un año más en el tour, la competencia en Perú no dio buenos resultados “Estando en Perú no me sentía conectado con lo que estaba haciendo y ese resultado me llamó a un punto de reflexión. Tomé la decisión de irme a Hawái, compré un boleto y abandoné el Tour profesional para ir a surfear Olas Salvajes”.

Lo que inicialmente fue un plan de estadía de un par de semanas se convirtió en meses ‘’Estando en Hawái empecé a reconectarme con mi esencia, a caminar hacia dentro, reapareció la emoción de otro lugar, de un mar potente, del espíritu Aloha. Correr olas verdaderamente buenas. Tenía la libertad de surfear la playa que quisiera, en el momento que quisiera, no como en el tour que cada heat de competencia de 25 minutos era una playa previamente escogida por una directiva y no necesariamente con olas de buena calidad’’.


 ‘’Accidente’’  en Hawái
Establecido en Hawái con su hermano menor Sahid, en un lugar rentado en la Costa Norte, cerca de una de las playas más emblemáticas y famosas del mundo como lo es Pipeline, Ahmed se sintió renovado, motivado, concentrado y feliz. En el reporte de olas de Hawái se vaticinó la llegada de un Swell, olas muy grandes arribarían pronto a la Costa Norte.

En la playa Pipeline el swell había llegado y las olas sobrepasaban la expectativa, olas poderosas hacían acto de presencia “Me tomó dos horas agarrar mi primera ola. Tenía rato esperando, venía un set de olas grandes y era mi turno. Remé hacia la ola y cuando ya me iba a poner de pie entró una contra ola (backwash),  mi ola se movió y me arrojó varios metros hacia arriba, pateé mi tabla, volé hacia el piso de la ola y entré de cabeza al mar impactando toda la parte derecha de mi cuerpo con el fondo del arrecife de la playa perdiendo el conocimiento”.

“Justo detrás de mi ola un brasilero tuvo un fuerte accidente y los salvavidas que me fueron a rescatar lo auxiliaron a él pensando que era yo, mientras yo estaba en el fondo de la playa. Gracias a un milagro de Dios yo terminé en la orilla de la playa y allí me auxiliaron trasladándome a un hospital de Wahiwa”.

En el hospital a 40 minutos de la playa se atendió al surfista que tenía una contusión en la  cabeza, la cadera y el hombro dislocados, todo del lado derecho del cuerpo. La lesión de la cabeza se cerró gracias a 14 grapas y en observación por 3 días sin poder dormir ‘’No me dejaban dormir para evitar un fenómeno, que Hawái se conoce como segunda muerte, y es un paro respiratorio por tanta agua salada en los pulmones’’.

‘’Apenas salí del hospital me fui en muletas a la playa de Pipeline para hacer las paces y decirle que pronto nos veríamos de nuevo’’.

Ahmed Pérez Gandica. Foto: Luis Alfonso


Rehabilitación y cambios
7 meses de rehabilitación en una clínica especializada más un cambio de conciencia se convirtieron en cambios de hábitos de vida, estudios para optimizar la mente, el espíritu, acelerar los procesos de sanación y mejorar el estado físico.

‘’Quería regresar al mar más fuerte de lo que estaba. Empecé a ver la comida distinta, no quería comer solo por satisfacer una necesidad, sino por alimentarme, nutrirme de la mejor forma posible. Hoy por hoy tengo hábitos saludables y soy vegetariano’’.

Regreso al mar

En el proceso de rehabilitación mental, espiritual y física Ahmed se dio cuenta que no quería regresar al tour profesional.

‘’Me di cuenta que quería hacer algo más coherente con lo que soy.  Mi deseo era empezar una carrera como Free Surfer, surfista libre. Redescubriendo así mi pasión por escribir, documentar mis experiencias en busca de Olas Salvajes, culturas interesantes y lugares alrededor del mundo’’.

Mathías Koa

Ahmed es un padre dedicado, que comparte tiempo de calidad con su hijo “Yo siempre tan metódico,  organizado y planificador…  Pero “El Pescadito” como cariñosamente le llamo,  por la fuerte conexión que tiene con el elemento mar,  llegó a cambiar todos esos esquemas y a demostrarme que lo que uno planea no se compara a las bendiciones que Dios nos brinda”.

Como padre Gandica desea que su hijo encuentre aquello que lo apasiona en la vida, se dedique a ello y sea un hombre feliz “Cuando la muerte calle mi voz, yo te seguiré hablando”.


Fundación Agua Salada

”AGUA SALADA nace en Latino América, reuniendo a un pequeño grupo de personas con múltiples talentos, íntimamente comprometidas con el medio ambiente y el entorno natural, como la voz de una comunidad de individuos para el resto del mundo, que a través del amor compartido por los Océanos y la naturaleza movilizan un proyecto internacional en apoyo a la creación de un nuevo genero de individuo con una mejor conciencia sobre el impacto negativo que podemos dejar en nuestro entorno y la disminución de la contaminación …especialmente en las costas”.


Vagos Latinoamérica 

La iniciativa del actual director de la marca Vagos, Alberto Ramos, de hacer contacto, puso en el horizonte de Ahmed Pérez la oportunidad de continuar su carrera como free surfer de la mano de una marca venezolana, una iniciativa que ya venía rondando en la mente de Pérez “Siempre había querido aportar mi aprendizaje a un proyecto o una marca en Venezuela”.

Al momento de unirse a Vagos, esta empresa ya tenía 23 años en el mercado “La conocía desde pequeño” con la corazonada de creer que podría aportar sus conocimientos como surfista profesional y su licenciatura en Comunicación Social, mención mercadeo, decide iniciar como embajador de la marca tras la propuesta de Ramos.

Luego de un año como embajador de Vagos propuso al director de la Empresa un replanteamiento de marca, una nueva estructura que permitiera tener un concepto nuevo y un sentido novedoso. La imagen de un Neo vagabundo, un ser humano que se mueve alrededor del planeta en busca de olas, nuevos lugares, arte, cultura y música. Entonces nacen las nuevas colecciones de Vagos, llenas de inspiradoras imágenes artísticas y un mensaje positivo sobre lo maravilloso del planeta en el que vivimos desde la visión de un Neo Vagabundo.

Periodista Marialex Peña @MARIALEXPG y surfista Ahmed Pérez en www.CaraotaDigital.net

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